Cambiando de aires, cambiando de lugares. Mi madre, cual Gandalf, me dice: “Esta es la vida que has elegido” y después de correr hacia la estación como si huyese de orcos de Moria cojo el tren en el instante en el que se cierran las puertas y el maldito borde del interventor me mira y me dice:
“¿Ha sacado billete?”
Y yo, asustado, cual Peter Griffin a punto de pasar un exámen de próstata le digo.
“No, es que perdía el tren”
“Pues se viene con tiempo, y mucho más en un día como estos” me dice el revisor mientras se pone un guate de latex y, a partir de ahí todo se pone granulado y en blanco y negro.
Hoy en nuestro magazine de todas las semanas explicaré mi teoría de las depresiones (ya que últimamente está teniendo cierto éxito) que se llama: La depresión según O.C.
La depresión según O.C. está basada en los tremendos casos de depresión que sufrían en esta conocida serie americana con intro pegadiza. Hay varios posibles individuos prototipo de depresión:
-La espiral de Marissa: La espiral de Marissa es ese punto en el que por cualquier chuminada (o cosa real) te rallas y de repente (al tener tiempo libre o estar cansado) te das cuenta que te has rallado y te vuelves a rallar por estar rallado y a la hora te das cuenta que si te estás rallando es que algo no va bien, y te rallas por eso. Es aconsejable salir de este estado porque suele llevar a la autodestruccion (alcoholismo, drogadicción, lesbianismo y en la ultima temporada a la muerte en un accidente de coche).
-El puesto de vigia de Ryan: Suele ser la respuesta emocional típica a una pareja en la espiral de Marissa. Tu pareja esta rallada y muy rallada y tu tp sabes muy bien porqué pero intuyes que es algo relacionado contigo entonces quieres intentar ayudar pero no sabes cómo lo que lleva a estados de impotencia (psicológica) y ralladura en general.
-La solución fácil de Summer: Cuando las cosas van mal, tiendes a huir y mandarlo todo a la mierda y achacas tu malestar a la pareja.
-Molas tanto como Seth: Pues eso, es el estado en el que eres el jefe y molas mogollón y tu sentido de la ironía hace reir a millones de personas que ven la televisión.
Así se queda la cosa.
Españoles, Franco a muerto.